physical-roulette-in-the-online-worldHablaremos en este artículo acerca de esta nueva tendencia que fusiona el mundo material con el mundo online.

Ganar en la ruleta no es sencillo. El azar siempre está en contra del apostador. Es por ello que el jugador utiliza diversas estrategias y tácticas matemáticamente justificadas para lograr la victoria. La ruleta divide a los participantes en dos grupos: los experimentados y los aficionados. Los primeros llevan a cabo métodos y utilizan recursos para volver a casa con una suma de dinero superior a aquella con la que entraron al casino. En tanto los aficionados gozan experimentando la acción de apostar y la adrenalina que sienten mientras la ruleta gira. No conocen la matemática del juego y no utilizan otra cosa que el pálpito mientras se dejan llevar por impulsos emocionales.

Cuando las ruletas llegaron al mundo digital, apareció también una gran desconfianza: no solo hay que ganarle al azar sino al software que, según sostienen muchos, cuenta con cierto tipo de inteligencia social que le permite aprender las jugadas de los individuos y por lo tanto ganarles más seguido. Esta hipótesis es discutida. No todos están de acuerdo.

Los mejores casinos utilizan, de forma muy acertada, una combinación de ambos mundos. Un crupier lanza la bola en una ruleta convencional y los jugadores lo ven en vivo apostando desde la comodidad de su hogar.

Esta es una de las modalidades favoritas ya que aleja la tenebrosa idea de que el software está en contra del apostador, quien vuelve a luchar únicamente contra el azar, y las matemáticas se convierten en aliadas irremplazables. Algo sí es muy cierto, y es que todos tienen una oportunidad de ganar en la ruleta rusa, pero nunca se sabe cuando esta posibilidad se concretará. De modo que si se está en Las Vegas, no conviene dejar la oportunidad de apostar, tentar a la suerte y ganar.